Desde el 16 de setiembre de 1998, día en que anunció el inicio del alto el fuego indefinido, ETA ha hecho públicos cinco comunicados y cuatro notas de prensa, y sus portavoces han explicado además los avances y retrocesos del proceso en tres entrevistas a diferentes medios. En las sucesivas valoraciones producidas durante estos catorce meses y medio, se aprecia una clara evolución desde el optimismo inicial por el comportamiento de las formaciones abertzales, en un contexto que la propia organización califica de «ocasión única» para Euskal Herria, hacia la alarma por la falta de avances concretos y el inmovilismo de los dos estados, que hizo que ya en el mes de agosto alertara de la posibilidad de que el proceso se fuera «pudriendo». Cuestiones concretas como la situación de los presos vascos y la utilización del único contacto producido hasta la fecha por parte del Ejecutivo español han motivado cada vez más muestras de preocupación en la organización armada. Esta es la síntesis de todas las opiniones manifestadas por Euskadi Ta Askatasuna en este trayecto:
16 de setiembre de
1998
En un comunicado de cuatro
folios difundido en varios medios de comunicación vascos, ETA anuncia
el inicio de un alto el fuego unilateral e indefinido, del que sólo
excluye las labores de suministro y el derecho de defensa en caso de hipotéticos
enfrentamientos. Este cese de la actividad armada comenzaría dos días
después. La organización expresaba su «esperanza plena
de que la respuesta que recibiremos será de la misma medida y magnitud
del paso dado», y anunciaba que «los pasos que se produzcan desde
este momento determinarán el carácter definitivo de esta interrupción».
A la hora de explicar los motivos de la decisión de iniciar un alto
el fuego, ETA destacaba la modificación en la relación de fuerzas
y felicitaba expresamente a PNV, EA, ELA y «muchos abertzales sinceros
que han mostrado la voluntad de emprender un nuevo camino, apostando valientemente
por Euskal Herria, rompiendo sus ligaduras con España y mostrando,
al menos de palabra, su opción por Euskal Herria». Tras afirmar
que la nueva situación abre una «ocasión única»,
la organización anticipaba que «esto no quiere decir que el camino
que tenemos delante no sea difícil y lleno de peligros». Así,
recordaba la pervivencia de «el conflicto de siempre» entre Euskal
Herria y los estados español y francés, y se preguntaba «hacia
dónde evolucionarán ahora las fuerzas abertzales», a las
que anticipaba que «se necesitará valentía» para
plantar cara a «quienes son y seguirán siendo enemigos de este
proyecto». ETA introducía una advertencia: «Estarán
engañando a la sociedad quienes busquen tras este paso profundo de
Euskadi Ta Askatasuna la 'normalización' o el asentamiento del actual
marco o una paz falsa sin ningún cambio».
24
de octubre de 1998
La cadena de televisión
británica BBC ofrece declaraciones de dos portavoces de ETA en un amplio
reportaje sobre el proceso abierto en Euskal Herria. Ambos reafirman, entre
otros aspectos, que su decisión de abrir un alto el fuego es «firme,
seria y con una voluntad manifiesta de solucionar el conflicto. Tenemos una
situación nueva que puede traer a nuestro pueblo las bases para un
comienzo de la paz. Esto es lo que deseamos y lo que queremos conseguir. Además,
nos sentimos optimistas y con ilusión». En la entrevista, ofrecen
una valoración positiva de los acontecimientos ocurridos en Euskal
Herria durante el último año, ya que el reportaje toma como
punto de arranque la muerte de Miguel Angel Blanco en julio de 1997. «Los
resultados son desastrosos para el Gobierno español. No solamente ha
visto frenado su proyecto, sino que frente a él hay una alternativa,
hay una voluntad manifiesta de construir Euskal Herria y de que Euskal Herria
sea libre». Los dos representantes de la organización, que se
presentan bajo los nombres de Jon y Gorka y aparecen encapuchados, son preguntados
sobre qué ocurrirá en el caso de que no se produzcan avances
hacia el reconocimiento del derecho de autodeterminación. En su respuesta,
evidencian que la cuestión no estriba en si ETA va a reanudar la actividad
armada, sino en evitar que futuras generaciones tengan que hacerlo bajo sus
siglas o bajo otras nuevas. Junto a ello, admiten la influencia del proceso
irlandés sobre el vasco y reafirman que «tenemos mucho que aprender.
El ejemplo es muy interesante y, además, nos toca porque es una realidad
que no está tan lejos, la conocemos».
4 de noviembre de 1998
El Acuerdo de Lizarra-Garazi, suscrito sólo cuatro días antes
del comunicado que iniciaba el alto el fuego, y los resultados electorales
de las elecciones autonómicas en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa el 28 de
octubre son valoradas positivamente en un nuevo comunicado que mantiene el
tono optimista y reitera que los avances futuros marcarán el carácter
definitivo o no del cese de la actividad armada. El texto incluye importantes
elogios hacia PNV y EA, de quienes se dice que «han mostrado un claro
posicionamiento abertzale y por una vez se pueden sumar los votos abertzales
sin ninguna vergüenza», lo que le lleva a concluir que «nunca
en la historia se había logrado semejante acumulación de fuerzas
en defensa de los derechos de Euskal Herria». De cara al futuro, la
organización armada indica que «tenemos que hacer nuestro camino
y a los mandatarios españoles y franceses les corresponde respetar
los resultados de este debate democrático». En referencia a estos
últimos, afirma que «hay veces que parece que tienen intención
de afrontar con más sentido la solución del 'problema vasco',
aunque hasta la fecha han dado pocas muestras de razón», y como
ejemplo esgrime la actitud de los medios de comunicación españoles
durante la campaña electoral de octubre, la de las «maletas»,
y la «amenaza» constante que supone la presencia en Euskal Herria
de «la Policía, la Guardia Civil y las fuerzas armadas cipayas
defensoras de un proyecto político desintegrador ya agotado».
En este comunicado, ETA asume la fuga de Belén González Peñalva
y Angel Iturbe desde la República Dominicana. Según diversas
fuentes, la primera participaría posteriormente como representante
de la organización en la única reunión mantenida con
el Gobierno español, el pasado mes de mayo. Luego sería detenida,
hace ahora un mes, en Pau.
21
de diciembre de 1998
ETA emite un comunicado en el que niega rotundamente que el Gobierno español
se haya puesto en contacto con la organización y acusa a José
María Aznar de tratar de realizar maniobras de confusión con
la colaboración de algunos medios de difusión. La reacción
sale al paso de diversas informaciones sobre supuestas reuniones entre las
dos partes y de una declaración oficial del Ejecutivo español,
realizada el 3 de diciembre, sobre la autorización gubernamental para
la apertura de «contactos exploratorios» con ETA. En este sentido,
la organización armada deja clara cuál es su voluntad: «El
Gobierno español sabe, porque ha tenido el medio y el testimonio oficial
para ello, que lo que España debe pactar y acordar con Euskadi Ta Askatasuna
es el reconocimiento de Euskal Herria, su territorialidad y el derecho a elegir
libremente su futuro. Ni más ni menos». En esta línea,
hace saber que la organización adopta el compromiso de ofrecer a los
ciudadanos vascos las claves para posibilitar la total transparencia y comprensión
del proceso. La cuestión de los presos aparece en este comunicado,
ya que se lanza un llamamiento especial a «redoblar y llevar hasta el
final los esfuerzos y protestas para acabar con la tortura blanca y negra
que supone la dispersión». En referencia a las fuerzas abertzales
y progresistas implicadas en la Declaración de Lizarra-Garazi, ETA
les anima a mantener este camino «poniendo el interés patriótico
por encima de los intereses y cálculos de partido», y anuncia
que considerará una «enorme irresponsabilidad» cualquier
intento de buscar «seudosoluciones» a través de pactos
como los producidos en las instituciones de la CAV desde la aprobación
del Estatuto de Gernika. El llamamiento a romper lazos con las formaciones
opuestas al proceso es una constante en los comunicados de ETA desde setiembre
de 1998.
2
de febrero de 1999
ETA se ve obligada a emitir una escueta nota de prensa para desmentir que
alguno de sus miembros o representantes se hubiera puesto en contacto con
la revista «Cambio 16», que había publicado una falsa «entrevista
exclusiva con portavoces de ETA». La organización aprovecha la
ocasión para emplazar a algunos periodistas a dejar de actuar como
«herramienta de guerra» y les anuncia que «Euskal Herria
no olvidará esos nombres ni perdonará la trayectoria opresora
que han desarrollado y desarrollan bajo la excusa de la libertad de expresión».
Comunica además que han enviado cartas a varios informadores a quienes
acusa de no haber atendido a su contenido, y «más aún,
han intensificado sus ataques contra Euskal Herria». Por todo ello,
ETA anima a la sociedad vasca a analizar con espíritu crítico
las noticias y versiones difundidas sobre la organización o el proceso,
especialmente cuando se muestra convencida de que «estas mentiras y
maniobras intoxicadoras se intensificarán en el futuro».
24
de febrero de 1999
Casi tres semanas después de la Asamblea de Representantes Municipales
Vascos en Iruñea, ETA difunde un comunicado en el que valora positivamente
avances como éste y concreta una propuesta para profundizar en el proceso
hacia la soberanía. En él alaba la actitud de PNV, EA, AB y
HB, de quienes dice que «cada vez caminan de forma más valiente
en las tareas de construcción de Euskal Herria». Se muestra más
crítico con IU y CDN, al estimar que «se han ido enfriando»,
y critica a PP, PSOE, UA, la derecha francesa y el PS por «mantenerse
al margen del conflicto general». De cara al futuro próximo,
ETA asegura que «son tiempos de construcción» y avanza
la necesidad de conformar «el solar en el que se construirá Euskal
Herria». «Hay que diseñar y poner en marcha los precedentes
de todos los recursos que necesita un país libre. La actuación
de las fuerzas partidarias de Euskal Herria debe realizarse desde el punto
de vista de un pueblo libre, reclamando todos los derechos que tenemos como
pueblo libre y poniéndonos en camino de conseguirlos», se puede
leer en el comunicado. El contrapunto llega en la parte en que ETA repasa
la actitud de los dos estados frente a la nueva coyuntura: atribuye a París
y Madrid una «conducta agresiva y cerrada» frente al proceso,
y considera probado que el objetivo final es «no mover nada».
En este contexto, dice que las maniobras de intoxicación denunciadas
ya anteriormente buscan «hacer creer que estamos en un proceso de negociación
con la paz como objetivo y no en un proceso de construcción nacional.
Paz, pero una paz aséptica, una presunta paz que mantendría
en sus coordenadas el viejo status quo, la pax romana, la 'paz de los cementerios'».
El mensaje de que «queda mucho por hacer, mucho por cortar con España
y Francia y mucho por unir en Euskal Herria» remata el texto.
28
de marzo de 1999
Dos portavoces de ETA valoran la situación del proceso en una entrevista
realizada por Euskal Telebista y continúan proclamando su confianza
en el mismo pese a los recientes episodios represivos, entre los que destacan
las detenciones producidas apenas dos semanas antes en París y Gipuzkoa
así como la aparición del cadáver del militante José
Luis Geresta en Orereta, muerto en circunstancias muy extrañas. Dentro
de su optimismo, los representantes de la organización matizan que
«con dos estados que siguen oprimiéndonos, no vemos que en este
momento se den las garantías para que la voluntad de los vascos se
respete. La integridad territorial y el derecho de autodeterminación
no son respetados, y no lo son por la fuerza de las armas. Nuestro pueblo
debe avanzar hacia la libertad, y son los dos estados los que no le dejan
caminar en paz». Preguntados por los dos periodistas de ETB sobre las
referencias críticas a una supuesta «tutela» de ETA sobre
el proceso, los portavoces indican que «estamos completamente de acuerdo
en que sólo el pueblo vasco debe decidir el camino que desea tomar,
y nosotros somos parte del pueblo vasco. Somos defensores de Euskal Herria
ante una agresión exterior, no tutelamos ni vigilamos. Nosotros vemos
cómo actúan la Guardia Civil y los CSR en nuestros pueblos,
y quien ha querido ha podido ver hace muy poco cómo matan y cómo
torturan. Claro que hay vigilantes, y bien armados. No cabe mirar a otro lado».
Dicho todo esto, inciden en recordar que «está claro que la decisión
sobre un posible alto el fuego definitivo hemos de tomarla nosotros, pero
está en función directa de la marcha positiva del proceso político,
de la solución del conflicto».
16
de mayo de 1999
Se publica una densa y extensa entrevista en exclusiva con dos portavoces
de ETA realizada por los directores de GARA y «Egunkaria», Mertxe
Aizpurua y Martxelo Otamendi. En ella, ponen el acento en la necesidad de
avanzar en el proceso, con lo que se conseguiría además «que
se acercarán quienes hoy no están». En esta línea,
destaca su opinión de que «tenemos la casa sin hacer. Construyámosla.
Nosotros no queremos cambiar la Constitución española. Tenemos
que hacer la Constitución Vasca». La crítica a la actitud
de los estados español y francés ante la nueva coyuntura está
presente en varias partes de la entrevista. En referencia a Madrid, se afirma
que «mantiene su estrategia de guerra de siempre», y se hace referencia
extensa a la muerte de Geresta y la necesidad de una «respuesta contundente»
ante estas agresiones. «Si queda como 'otro suicidio más', el
Estado español tendrá las manos libres para seguir haciendo
lo que quiera en el futuro», afirman sus portavoces. Con respecto a
París, denuncia su tradicional indiferencia ante el conflicto con Euskal
Herria y denuncia su seguidismo respecto a la respuesta que le proporciona
el Gobierno español. Al hilo de estas cuestiones, los portavoces de
ETA se refieren a la problemática de la política penitenciaria
e incluyen en el contexto de los avances hacia la soberanía la necesidad
de que la opinión mayoritaria de la sociedad vasca en esta materia
sea respetada. «Este no un tema a aparcar, ni tampoco algo que deba
bloquear otras dinámicas. Es una tarea que está en la agenda
de la sociedad vasca y debe diseñarse una estrategia para conseguir
traer a los presos a Euskal Herria. Y es la sociedad vasca la que debe hacer
ese esfuerzo», afirman.
8 de junio de 1999
ETA emite una escueta nota de prensa para dar a conocer que ha mantenido un
contacto directo con los representantes del Gobierno de José María
Aznar. Según se conocería posteriormente, tuvo lugar el 19 de
mayo en Suiza. En cumplimiento del compromiso de transparencia hecho público
en anteriores comunicados, ETA ofrece a la sociedad vasca información
sobre esta reunión. Según explica, la organización comunica
que preguntó a sus interlocutores si el Ejecutivo español «tienen
voluntad de actuar democráticamente y respetar el proceso político
abierto en Euskal Herria, porque ese mismo es el objetivo de ETA: defender
ese proceso y conseguir respeto hacia el mismo». De esta manera, la
organización explica que no se ha alcanzado un acuerdo entre las dos
partes: «Los puntos de partida han sido claros: por parte de la organización
ETA, planteando la necesidad de respetar la palabra de Euskal Herria y el
proceso político abierto, y por parte del Gobierno español rechazando
esa oportunidad». Tras este cruce de opiniones, la organización
se limitaba a anunciar que «tanto las consecuencias concretas como la
posibilidad de una continuación están por ver».
26 de agosto de 1999
La cuestión del diálogo entre Gobierno y ETA, ampliamente aireada
en medios de comunicación españoles durante el verano, vuelve
a provocar una nota de prensa de la organización vasca. Según
denuncia en la misma, el Ejecutivo español usó el contacto producido
en mayo como «juguete o herramienta de cálculo electoral»
y «saboteó» el incipiente proceso de diálogo al
no mantener una mínima discreción en torno al mismo, por lo
que ETA anuncia que esta vía de interlocución «ha quedado
cortada». No obstante, la organización muestra su voluntad de
mantener una comunicación, «directa y segura», con Madrid
y enlaza esta disposición con la «total voluntad de superar el
conflicto que viven Euskal Herria y España» a través de
una clave: «Las soluciones sobre las que se debe construir la resolución
al enfrentamiento son la cesión de la palabra a Euskal Herria y el
respeto a lo que manifieste». Tras exponer su postura abierta a la realización
de un nuevo diálogo, la organización armada vasca evidencia
cierto escepticismo en función del comportamiento de la otra parte:
«Viendo el juego sucio y la frivolidad que ha demostrado el Gobierno
español, se aprecia la falta de madurez necesaria para superar la lucha
armada mediante el diálogo», subraya al tiempo que recuerda que
«no es la primera vez que el Gobierno español ha querido utilizar
los contactos con ETA para ganar tiempo o con objetivos policiales».
Según opina, el Ejecutivo español ha querido únicamente,
«a través de la prensa, mostrar una imagen de apertura y un proceso
de negociaciones, pero la realidad ha sido otra».
28
de agosto de 1999
El siguiente comunicado de ETA muestra ya un tono de evidente preocupación,
justificado en la «situación de indefinición» que,
para la organización, atraviesa el proceso político. En su análisis,
la organización se remonta al inicio de esta fase para asegurar que
«incluso aquellos que hasta entonces nos querían llevar a los
vascos a vivir cómodos en el status quo franco-español se dieron
cuenta de que, uniendo las fuerzas de la propia Euskal Herria, se podía
pasar a un nuevo marco jurídico-político». Como blanco
de sus críticas, Euskadi Ta Askatasuna cita a «los políticos
profesionales que han mostrado vacilaciones, cansancio e incapacidad (¿o
tendríamos que hablar de falta de interés?) para dirigir el
proceso». La alusión se concreta posteriormente al referirse
a «ciertos sectores del PNV que, en teoría, deberían haber
impulsado y dirigido» el proceso. «Estos supuestos abertzales
han amparado vergonzosamente su tibieza y pusilanimidad en el 'inmovilismo'
de España y Francia y en acciones que reflejan la inquietud que viven
muchos ciudadanos vascos», añade ETA en referencia a la kale
borroka. En su examen de las circunstancias que motivan esta situación,
la organización vasca marca como punto de inflexión la formación
de la Asamblea de Representantes Municipales de Euskal Herria que daría
paso luego a Udalbiltza. A partir de la reunión de febrero, según
subraya este comunicado, «el proceso quedó en función
de la contienda electoral» y ofreció «claros signos de
retroceso». Como colofón de todo este análisis, ETA concluye
que «Euskal Herria ha avanzado en un año», pero advierte
de que «nos encontramos en un momento crítico en el que o se
avanza y se culmina el proceso, o se echa a perder el camino ya recorrido».
23 de octubre de 1999
El último posicionamiento de ETA hasta el momento vuelve a salir
al paso de la polémica sobre los contactos con el Ejecutivo español.
A través de una nota de prensa, la organización armada vasca
informa del envío de una carta oficial a La Moncloa en la que muestra
su disposición a mantener una nueva reunión y designa como
interlocutores a los presos Josu Urrutikoetxea, Antton Lopez Ruiz y Josetxo
Arizkuren. En coincidencia con la nota de prensa emitida ya en junio,
en la que se informaba a la sociedad vasca de la existencia de una reunión
en entre ambas partes y de los contenidos básicos de la misma,
en esta comunicación se reitera que ETA está abierta a abordar
«si el Gobierno español está dispuesto a respetar
la voluntad y la decisión que expresará Euskal Herria libremente,
de forma que el procedimiento y la fórmula para adoptar esta decisión
queden única y exclusivamente en manos de Euskal Herria»,
así como conocer «de qué forma y ofreciendo qué
garantías respetará ese proceso el Estado español».
De cara a una eventual segunda reunión, la organización
armada se declara también dispuesta a hablar sobre «cómo
y cuándo se producirá la salida de las fuerzas armadas extranjeras
españolas que están en nuestra tierra» y acerca de
«cómo y cuándo se producirá la liberación
de todos los presos políticos vascos». Hace saber, en último
término, que «la aceptación de los citados puntos
implicaría, por parte de ETA, la superación del enfrentamiento
armado con España». La nota repite las críticas a
la utilización del diálogo por parte del Gobierno expresadas
ya en agosto, y aporta datos significativos y desconocidos hasta entonces
como la condición de interlocutor de Josetxo Arizkuren, detenido
en marzo en París, o la de Esteban Esteban Nieto, fallecido en
setiembre a consecuencia de un cáncer desarrollado en prisión.
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